domingo, 11 de agosto de 2013

Soneto para Camila


Como el agricultor, desde el instante
de tomar en sus manos el arado
y empujar, vehemente, hacia delante,
anticipa la mies, ilusionado;
asimismo, impaciente y vigilante,
yo te espero, como al ángel enviado,
para darte, solícito y triunfante,
la ecuación de este amor predestinado,
que con palmas te nombra, amada mía,
tierra prometida, templo y deidad,
manantial de límpida poesía,
de inmensa y sublime felicidad,
cual la de aquel alquimista que un día
conquistó, heroico, la inmortalidad.





Comentario: Escribí este soneto algunos días antes de que naciera mi gran amor, mi pequeña Camila, quien justo hoy, 11 de agosto de 2013, se encuentra cumpliendo ya siete meses. Mi gran adoración.